
30092010 - GALLETITAS DE LA FORTUNA
Huelen a canela. Y no son veneno.
Hay días como los de hoy (y eso que recién empieza) que me encantaría abrir una de esas galletitas tan monas y que el mensajito me susurrara en tinta los números ganadores del euromillón.
En serio, necesito ser rica. Muy rica. Asquerosamente rica.
Y huir.
Alejarme cagando leches de este marrón oscuro casi negro que se me viene encima y que va a durar… uf. Lo que va a durar.
En fin, como decían aquellos dos dinámicos, resistiré.